El papa Benedicto XVI y el aviso

 
En la aparición del 23 de abril del año 2005, entre otras cosas, la Reina y Señora de Todo lo Creado reveló lo siguiente:

Sobre ustedes descienda esta noche la paz. Les agradezco en profundidad, el haber acudido a Mi llamado.

Queridos Míos, en esta  noche espléndida, He querido acercarles aquí, para al encontrarse ustedes, por un momento en comunión con la naturaleza, piensen, en lo grande y maravilloso del amor del Padre. Hijitos Míos, recuerden, que ustedes siempre deben caminar, con su mirada fija, hacía lo alto, como al ascender aquí. Dios elige los lugares altos, para recordar a Su Pueblo, que día con día debe ascender a Él.

Les He llamado, para recordarles, que a partir de hoy, deben intensificar aún más su oración, y su sacrificio, esfuércense por permanecer en estado de gracia, porque estáis a pocos días, del tan esperado y ansiado AVISO[1], permanezcan en oración y en gracia. Han de acordarse, que  un corazón contrito y humilde, no es despreciado por Dios, y que Él los ama, Mi Inmaculado Corazón aún así se aflige, por el tiempo, que ha llegado ya, y que una gran cantidad de pecadores sobre el mundo, no se ha arrepentido. Piensen ustedes y miren, a la altura que ya han llegado, el tiempo que están viviendo, el cumplirse de Mis profecías, y el mundo sin conversión, la Iglesia y sus pastores sin creer ni atender, y por ende, en equivocación, en pecado, permitiendo toda clase de maldad, Yo Su Madre, Me aflijo por todos ellos a gran extremo.

Quiero recordarles que es cierto, que el Santo Padre, Juan Pablo II, era el Pontífice, antes del fin de los Tiempos, el nuevo, es el de el inicio de estos tiempos finales. Os reafirmo nuevamente, que habéis entrado ya en el tiempo crucial, tendréis que sufrir mucho, pero Mi Inmaculado Corazón, y la gracia de Dios serán su fortaleza, no os prometo felicidad en este mundo, pero si una infinita e inacabable en el otro.

Queridos Míos, oren les ruego, por la Iglesia, por la gran división que va a suscitarse, la perdida de fe, oren por todas las blasfemias que se dirán, oren, para que todo ocurra prontamente, oren por ustedes mismos y su fortaleza, ... Oren por los pecadores para que muchos, mediante el AVISO, sientan arrepentimiento, y encuentren, una conversión verdadera, que les prepare, a la aflicción, y purificación que ha de tener el mundo y la Iglesia, oren, para que el Espíritu Santo renueve la Santa Iglesia, y todos caminen parejo, en un solo amor, hacia una sola meta, oren queridos Míos.

.... Oren, que ya ha concluido la espera, oren por el Santo Padre, por todo cuanto tendrá que sufrir, oren porque muchos con Él, van a ser perseguidos, oren para que se cumpla, “Mi Inmaculado Corazón Triunfará”. Al estar aquí ustedes hoy, piensen que dependen totalmente de  Dios, que no sois nada, y no tenéis nada asegurado, agradézcanle a Él Su Misericordia con ustedes, y a la vez, rueguen ustedes de Él Misericordia para muchos otros. Los amo queridos Míos. Gracias por haber respondido a Mi llamada.

Les bendigo. Alabado Sea Jesucristo.

 

[1] Señal de la Misericordia de Nuestro Señor, profetizado por la Santísima Virgen en Garabandal, y otros sitios de apariciones marianas, donde se nos mostrarán nuestros pecados, y como hemos herido al Señor con ellos. Y como le dijo la Santísima Virgen al Padre Gobi, “Cada hombre se verá a sí mismo en el fuego abrazador de la divina verdad. Será como un juicio en pequeño… Lo que ocurrirá será algo tan grandioso que sobrepasará todo lo que ha sucedido desde el principio del mundo. Será como un juicio en pequeño y cada uno verá su propia vida y todo lo que ha hecho, a la luz misma de Dios”