En la aparición del 17 de setiembre del año 2001, entre otras
cosas, la Reina y Señora de Todo lo Creado reveló lo siguiente:
(...) Mis queridos hijos, a
ustedes que son buenos, Yo, Su Madre, les pido que sean aún
más buenos y que se decidan por la santidad, que es el cumplir
en todo momento la voluntad de Dios. Es preciso que ustedes
crean para que se conviertan; antepongan en todo momento su fe
al razonamiento, porque la fe es fruto del Espíritu Santo. El
razonamiento es fruto de su mezquina voluntad humana que pone
límite al Poder de Dios.
Si ustedes supieran lo que es el
amor, creerían en mis apariciones, porque es el inagotable amor
de Dios que permite que Yo esté aquí, que les guíe y les
avise para que no se pierdan.
Queridos hijos, vuelvan a ser
hermanos entre ustedes; vivan y den testimonio del amor como
hijos que son de Dios. Luchen contra la indecencia y no permitan
que, por lo menos en este lugar, la indecencia se haga presente.
Pidan siempre al Divino Espíritu
que les ayude siempre a discernir y verán que Mis palabras
serán confirmadas por Él en ustedes. Oren, oren, Mis queridos
hijos...
En la aparición del domingo 21 de noviembre del año 2004, entre otras
cosas, la Reina y Señora de Todo lo Creado reveló lo siguiente:
Sea
con ustedes la paz. Yo su Madre estoy con ustedes siempre y les
amo. Mis queridos hijos, en la festividad de Mi Hijo como Rey y
Señor, y les bendigo a ustedes por estar aquí celebrando el único
señorío de Cristo en sus vidas. Yo Soy la Siempre Virgen Santa
María, Madre de Dios y de ustedes. Yo como Madre, les atraigo a
Mi Inmaculado Corazón deseosa de amarles y de conducirles al
corazón de Mi Hijo, Yo tengo Mi esperanza colocada en ustedes
para que atendiendo Mis palabras, sean luz en medio de las
tinieblas del mundo.
Hijitos
queridos, Dios que ha creado al hombre únicamente para amarle,
desea vivamente en su amor eterno que los hombres todos se
salven, para ello ha enviado a Su Hijo al mundo quien habiendo
perecido en una cruz les ha rescatado a todos. Fue entonces en el mismo madero, en
donde ensanchó totalmente Mi Corazón para acogerles y amarles
como Madre, desde entonces es Mi dulce tarea conducir a los
hombres Mis hijos a la salvación, y como en otros lugares es lo
que he venido a hacer también aquí.
Yo
deseo recordar a la humanidad especialmente en este día, que únicamente
Mi Hijo que es Dios verdadero, es Rey y Soberano de todo, únicamente
a él debe el hombre que es su creación, adoración y gloria.
Este Rey y Señor amabilísimo, continúa enviándome a Mi en
medio vuestro para que participéis de su dulce reinado, un
reinado que no se impone sino que Él os invita con dulzura, a
que se abandonen totalmente en su corazón y sumergidos en Su
gracia santificante, ustedes puedan alcanzar la perfección
querida por el Padre. Mis queridos hijos, hoy deseo en Mi
maternal preocupación por los hombres, enviar nuevamente Mi
llamado al mundo, Dios Nuestro Señor está profundamente herido
en Su amor paternal por la gran cantidad de pecado en el mundo,
pecados que pisotean
constantemente su ley del Sinaí, la adoración a ídolos
falsos, adoración inclusive a satanás; los asesinatos entre
los cuales el peor de todos ellos es el aborto, contra el cual
constantemente está dispuesto a luchar Mi Inmaculado Corazón;
el adulterio, las pasiones y vicios entre ellos la drogadicción;
la inmoralidad representada en las modas absurdas e inmorales de
este tiempo, contra las mismas Yo hago el llamado de vestir de
acuerdo a cada uno, con respeto y pudor en especial las mujeres;
la falsa doctrina, la gran perdida de fe profetizada por Mi en Fátima;
el deseo absurdo de poder, de gloria, de adoración a lo
material y a si mismo. En este tiempo la humanidad peca aún más
que antes, por ello Mis constantes llamados y Mi preocupación
por todos, llamo especialmente otra vez a Mis Hijos Sacerdotes
para que lejos de perseguir Mis mensajes se unan a las causas e
intenciones de Mi Inmaculado Corazón en el mundo.
Y en unión con Mi querer de Madre, salvemos las almas
que como pastores Mi Hijo les ha confiado.
Han
sido tantos ya Mis llamados, y en la mayoría de los casos he de
ver con gran pena como Mis palabras son desatendidas, atrayendo
sobre ustedes hombres de la tierra la justa ira de Dios. Dios
Nuestro Señor es el mismo y su voluntad no varía, al igual que
se disgustaba con los pueblos de antaño, se disgusta también
con los hombres de este tiempo, y a aún más, porque en sus
grandes avances se sienten dioses y señores del mundo, pecan
constante y horriblemente, y se han olvidado de Dios. He
anunciado eventos que han de suceder, cuando ocurran creerán
los incrédulos de ahora, pero es mejor que crean ahora mismo
para que su conversión sea sincera, por amor y no por temor de
lo que ocurra, Dios no quiere un amor obligado, ni que sea por
miedo o terror que a El se acerquen, Dios les ama pero repudia
el pecado, el hombre debe abandonar su pecado y alcanzar a Dios,
en el cual radica la felicidad completa.
Es la inspiración de satanas el diablo quien tiene a la
humanidad hundida en la degradación y en la autodestrucción,
él es quien inspira los asesinatos, los abortos, los vicios y
malos deseos. Yo
vengo de parte de Mi Hijo queriendo guiarles como en el
principio de la Iglesia, hacia la Salvación.
En
la festividad de Cristo Rey llamo a todos los hombres y mujeres
del mundo, Yo que soy su Madre, a volverse y abandonarse en
Dios, a recibirlo como Dios y Señor de sus vidas, Mi invitación
para que hagan lo que Él les diga, para que ponga en ustedes el
cambio completo y les llene con el milagro de Su Amor nuevo, si
ustedes tuvieran fe plena y confianza, cuanto pidieran Él se
los daría. Oh Mis queridos hijos, lo que Yo les anuncio ha de
venir pronto, son eventos que en la Santa Biblia ahí se
encuentran. Yo he venido como Madre a recordárselos a invitarles a hacer
un alto y volver a Dios, cuando todo ocurra porque así sucederá,
se acordarán de Mis palabras. Como se cumplieron las profecías
del Antiguo Testamento en Mi Hijo, y se han cumplido a través
de los años Mis advertencias de Fátima, así también las que
he hecho aquí llegarán a su cumplimiento porque Yo Soy la
misma. Oren, oren por quienes en este tiempo ya no oran y no se
dirigen a Dios Padre con confianza y amor. Sean buenos Mis
hijos, imiten a Mi Hijo en su perfección decídanse a cambiar y
entiendan que la eternidad existe, que Dios existe y Él no
quiere el pecado, el pecado
que empobrece el hombre, el pecado que del hombre quita su
dignidad de Hijo de Dios, y el pecado que acumulado puede
lanzarles al infierno, acérquense a Mi Inmaculado Corazón
confiadamente, vean como Yo les protejo de manera especial a
ustedes, agradezcan a Dios por todo lo bueno. Que Mis palabras
no sean únicamente como el viento que pasa murmurando, sino que
sean como dardos incandescentes en su corazón, Mi único y
sublime deseo es que todos sean felices en el Cielo conmigo. Yo
deseo que todos los hombres y mujeres de la tierra abandonen el
pecado horrible y abracen la Santidad
porque sin Dios nada pueden ser, y algún día, el que
menos piensen, estarán cara a cara con Nuestro Señor, dando
cuenta de sus muchos pecados. Oren al Espíritu Santo para que
Él suscite en ustedes la comprensión a la palabra de Dios, a
Mis mensajes y los ayude a cambiar de vida, Yo Su Madre ruego
por ustedes y les acompaño siempre. Gracias por responder a Mi
llamado. Alabado sea Jesucristo.
Notas: (1) Fiesta de Cristo Rey, 21 de noviembre del año 2004
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