En la aparición del
domingo 7 de mayo del año 2006, entre otras cosas, la Reina y Señora
de Todo lo Creado reveló lo siguiente MENSAJE CON MOTIVO DE
LA NOVELA Y PELICULA EL CODIGO DA VINCI
Para
siempre sea Alabado Jesús Sacramentado.
La paz de Dios sea con ustedes. Yo Su Madre les agradezco
por haber respondido a Mi llamado.
Besad el suelo en penitencia.
Ahora decid: «¡Oh
Mi Jesús!, es por Tu amor, por la conversión de los pecadores
y en desagravio por los pecados que se cometen contra el
Inmaculado Corazón de María».
Es
a la Iglesia que va dirigido mi mensaje hoy.
¿Por qué no a los masones, por qué no a otras sectas?
Porque no creen. Evidentemente
no les interesa. ¿Por
qué a la Iglesia ? Porque
Soy Madre de Ella y ha caído en error,
debo hacerle ver sus errores.
Es la Iglesia la depositaria de la fe y de la doctrina de
Mi Hijo y ¿qué han hecho por defenderla?
Así pues , digo esto:
He
aquí que Yo Soy la Bienaventurada siempre Virgen María, Madre
de Dios Único y Verdadero, Eterno y Vivo. Soy la Madre del
Redentor, de Jesucristo Resucitado; también hoy os estoy
llamando como jamás He cesado de hacerlo.
Todos los días
sale el sol y se vuelve a ocultar, cada día transcurren las
horas, los minutos y segundos, unos nacen y otros mueren, otros
más envejecen, pero el Señor sigue siendo el mismo; el Dios
de Israel, el
Único Dios y Señor, Padre
de Jesucristo, Padre de todos nosotros, Él es el Mismo.
Su Palabra y Su Ley es la Misma.
Él es el Dios de Abraham, de Isaac
y Jacob. El
es el Dios que libertó a Su pueblo de la esclavitud, es el
Mismo que creó el Cielo y la tierra, ángeles y hombres, es el
Mismo Señor Soberano, que
no puede contener ni
el Universo infinito. Es
Él, el Mismo que abre el mar, que hace brotar agua viva de la
peña, que hace llover maná
sobre Su pueblo hambriento, Él es el mismo.
Desde todos los siglos y desde el primer hombre,
todos han conocido la muerte, pero el Señor Dios es
Eterno, Suyo es el tiempo y la eternidad.
Una sola palabra de Su Boca basta para hacer temblar y
estremecer todo. Su
Voluntad gobierna el universo.
El
hombre es polvo, un nada; el hombre es una partícula llamada a
desaparecer; Dios es infinito e inmenso.
¿Qué es entonces el hombre ante Su Dios?. Dios le creó
por amor, porque deseaba tener una criatura a quién amar y
entregarle Su Amor de Padre amoroso.
Escuchando al tentador, el hombre cayó por su propia
cuenta... y, ¿qué hizo Dios?
Enviar en la plenitud de los tiempos a un Salvador para
esa criatura, y El
Creador se crea a Sí Mismo en materia humana, y Su
Divinidad se une a una humanidad para poder de esta forma
engrandecer la figura de aquella criatura degradada que cayó
del pedestal sublime en el que El Creador le había colocado.
Y así, Dios Mismo encarnado en un Cuerpo Humano, se
vuelve no solo Creador, no solo Dios del hombre sino también
Hombre con el hombre, Hermano con el hombre, Criatura con el
hombre, Padre e Hijo
con el hombre. Yo
les digo, no es de extrañar todo cuanto en éste tiempo surge
con el afán de engañar y perjudicar al hombre; es el mismo y
eterno engaño de Satanás el diablo, que no es más poderoso
que Dios porque no es Dios, es criatura; y aunque es criatura es
un ser espiritual, mayor
en poder que el hombre, -escuchen
esto-,
pero no mayor en dignidad, porque él es la ignominia misma; más
en cambio el hombre no solamente es criatura de Dios, sino hijo.
Os pongo éste ejemplo: generalmente los padres son muy
amorosos con sus hijos, llegada cierta edad y madurez el hijo -y
según con las personas que se acompañe-,
comienza a pensar que su padre es anticuado, que su padre no
tiene razón ni lógica, comienza a creerse superior y a
rechazar al padre. Pero
aún así el padre
sigue amándole y buscando una y otra forma de poder ayudar a
ese hijo; entre eso, algunos castigos.
De esta forma, también Dios.
Él sabe que hoy en día el hombre se cree superior.
Otros por su conocimiento, y que llamaremos un
conocimiento falso, niegan la existencia del Todopoderoso.
Otros inspirados por Satanás ponen en la mente del
hombre: Dios, Jesucristo, Iglesia, Sumo Pontífice, obispos,
sacerdotes, ¡todo una gran mentira!; para no permitir hacer
nada y tener al hombre atado y esclavizado a un modo de vivir
egoísta y tonto. Y
con esta misma inspiración del demonio inventan una
interminable serie de mentiras, falsedades, abominaciones, herejías,
apostasías; todo puesto en bandeja de oro por el padre de la
mentira, para hacer que esas “mentes brillantes”, -obviamente
no-,
confundan a los humildes. Su
gran decir: “Dios no existe porque jamás le hemos visto, jamás
Le hemos visto obrar un milagro.
Cuando hemos puesto a Dios a competir mediante Sus
Ministros contra nuestras filosofías, siempre ha perdido”.
Es pues porque olvidan un detalle: Dios no se rebaja a
seguirle el juego a ninguna persona, Dios no necesita demostrar
Su Poder. Dios
se manifiesta -Es-
en el corazón de los humildes,
y ustedes son prueba de ello.
Dios derriba del trono a los poderosos y
enaltece a los humildes.
¿Creen ustedes qué es muy difícil
para Dios, a cómo está el mundo actual,
venir en un Trono de oro escoltado por Sus ángeles, y
fulminar a todos estos herejes, apóstatas, calumniadores de la
fe, a todos esos psicópatas, dictadores que se sientan en
tronos presidenciales para poco a poco acabar con el mundo?
¿Creen ustedes que Dios no puede hacerlo?
¡Claro que puede! Pero
Mi Hijo dijo ante uno de ellos:
«Mi
Reino no es de este mundo».
Dios permite todas estas blasfemias para probar el corazón
-escuchen
bien-
de aquellos que se dicen sus hijos, sus seguidores; mejor
aún, sus ministros, sus sacerdotes.
Yo me alegro por ustedes porque van venciendo, porque
para nadie es secreto la
persecución que por la causa de Mi Hijo y Mía
ustedes han experimentado y de la cual por el poder que
tengo siempre les he librado.
Así
pues, no se ve ni afectado ni reducido el Poder, el Esplendor,
la Magnificencia del Creador del Mundo. ¿Es preocupante la
situación actual del mundo?
Lo es. ¿Para
quién? ¿Para Dios
acaso? No.
Dios se
basta así Mismo y no necesita del hombre.
La situación del mundo actual es preocupante para el
hombre mismo, y es un gran mentiroso el que diga que Dios no ha
hecho nada. Dios
viene haciendo grandes cosas desde la caída del primer hombre.
Ha enviado profetas, ángeles.
En la plenitud del tiempo envió a Su Hijo Jesucristo no
sólo con Palabras de Vida, con la Enseñanza Absoluta, no sólo
con milagros poderosos; le envió como Redentor de todos los
hombres con el sacrificio de Sí Mismo.
Si
bien es cierto que este llamado Mío es ante todo por esta nueva
patraña de Satanás en contra de la Iglesia de Jesucristo[1],
en contra de la verdadera y sana Doctrina de Mi Hijo; la
Iglesia jamás será destruida.
Y sí, Yo hago este llamado, pero no porque esté
preocupada de que la Iglesia vaya a ser destruida con esto; lo
hago para que las almas confundidas no caigan en error y puedan
encontrar la Luz. ¿Para
qué acreciente la Iglesia ?
Eso es bueno, pero no es ese el objetivo, sino más bien
para que se conviertan y hereden la Vida Eterna.
En
nada se ve la Iglesia Católica afectada con esta o con ninguna
otra artimaña. Jesucristo
Mi Hijo vino hace más de dos mil años. ¿Ustedes creen que
desde el principio todo fue maravilloso?
Todos -desde
los primeros cristianos hasta el día-
han enfrentado persecuciones bárbaras por defender el Nombre
Santísimo de Jesús, y la Iglesia jamás ha perecido.
¿De qué es esto prueba?
¿De qué Jesucristo
El Hijo de Dios es
un invento del hombre? Es
prueba de que Su Palabra Divina se cumple, porque Él dijo:
«Mi
Iglesia, la Iglesia fundada en Pedro, no será destruida, y Yo
estaré con ustedes hasta el fin del mundo».
En La Eucaristía sí, pero también de esta forma
especial [2].
Esto debería de servir como prueba para aquellos que no
creen que Mi Hijo esté presente en La Sagrada Hostia o aún
peor, que no sea capaz de obrar milagros.
Durante
todos los siglos la Iglesia, guiada no sólo por hombres, -depositada
en manos de hombres sí, pero guiada por Dios Espíritu Santo
,Una, Santa y Verdadera-
se ha levantado una y otra vez enarbolando el
Sagrado Signo de La Cruz.
Si Mi Hijo hubiese querido
que todo fuese fácil desde el principio, ¡por Dios!, no
habría abrazado la Cruz. El
es el primer calumniado, el primer odiado, perseguido, e incluso
crucificado. Así
pues, la Esposa debe parecerse al Esposo, y la Esposa del
Cordero está igualmente llamada al sacrificio.
Ahora bien, con esta nueva mentira (1) el mayormente
calumniado es Jesucristo Nuestro Señor.
Si esto así ocurre,
piensen qué no se dirá también de Mí, pero Él es el
mayormente importante. Les
repito, ¿qué es el hombre ante Dios? Esta nueva mentira
es en tamaño y en poder como la picadura de un mosquito
a un gran elefante. ¿Hay
alarma en el Cielo por tal hecho?
Más bien hay alarma en Mi Inmaculado Corazón, pero por
todos Mis Hijos que ignorantemente se dejan llevar y confundir;
y es por esto lo importante de la misión de ustedes.
¿Quién
es Jesucristo? El es Dios, Único y Verdadero, es la Segunda
Persona de la Santísima Trinidad,
un sólo Dios con
el Padre y el Espíritu Santo, Hijo Único de Mi Inmaculado
Seno. El
Es Dios.
El confió Su Iglesia a los apóstoles, y los apóstoles
inspirados por el Espíritu Santo como Ustedes pueden leerlo,
supieron muy bien a
quien escogían, e iban entregando la Iglesia en manos de
personas capaces y santas. Todo
lo que surge hoy en día no tiene mayor trascendencia que todo
lo que surgía en los comienzos del Cristianismo; lo único es
que con los medios de comunicación pueden en segundos extender
una mentira alrededor de todo el mundo.
Antes no había mayor trascendencia porque les era
imposible hacerlo en segundos, pero el engaño de Satanás ha
existido desde siempre, desde el primer hombre; y lo seguirá
habiendo hasta que no venga Mi Hijo Dios Glorioso entre las
nubes del cielo. ¿Deben
ustedes temer? No.
No deben temer a los que son capaces de matar el cuerpo
sino el alma, y en este templo sólo habita El que da Vida plena al alma.
He
aquí entonces ¿quién tiene la culpa de que surjan estas y
otras desgracias con el nombre y la presentación que sean, pero
que todas están plasmadas y cargadas del engaño y la apostasía
de Satanás? ¿Es
culpable alguien con mucho dinero, fanático en contra de
Jesucristo, que decidió llevar a los cines algunos escritos de
otro ser endemoniado, infeliz, y que quiso atacar el Santo
Nombre de Jesucristo? ¿Son
culpables los estudios? ¿Son
culpables los centros de comunicación? ¿Son culpables los
actores y demás? ¿Son
culpables todos ellos? ¿Quién
puede ser entonces el culpable?
¿Es culpable de todo -absolutamente-
Satanás? Porque si
así lo fuera y Dios
tuviese temor de
que Satanás logre perder y condenar al mayor número de almas,
el Señor ya le hubiese destruido, ¿o creen ustedes que Dios
no puede hacerlo, es mayor y más poderoso el demonio que
Dios? ¿Dónde
está la culpa? Yo sé
donde está la culpa. La
culpa está en aquellos corazones que han predicado a Jesucristo
sin estar plena y verdaderamente convencidos de que Jesucristo
es el Hijo de Dios Vivo. ¡Esos
son los culpables!,
porque en su falta de fe permiten que todo esto llegue.
¿Dónde están los primeros cristianos valerosos
que por defender el Nombre
de Mi Hijo daban su vida? ¿No
se esconden hoy los qué se llaman verdaderos ministros de Mi
Hijo? Yo,
la Madre de Jesucristo Rey, los desafío a salir de su escondite
y dar la cara por Aquel que es el Dueño de la Iglesia que ellos
conducen y están llevando por la perdición, que han perdido la
fe y no creen en Jesucristo, que
El exista o que sea Dios. ¡Ya verán, solamente esperen, ya verán que Mi Hijo sigue
siendo el mismo y sigue estando vivo!
No
pueden decir que sí creen firmemente, porque si creyeran
firmemente en Jesucristo creerían firmemente en
Su Palabra, y Su Palabra dice: «Defender
aún a costo de su vida»
Si creyeran firmemente Lo
defenderían porque recordarían: «no
teman al que puede matar el cuerpo
sino al que puede matar el alma»;
y por proteger sus cuerpos están dejando perder gran cantidad
de almas. ¡Estos
son los culpables!
Culpables, porque vino
Jesús y no le
escucharon, culpables porque He venido y vengo Yo, y si me
hubiesen colaborado, hace años Yo hubiese logrado convertir a
este país. Culpables
porque no promueven Mi voz y mucho menos enseñan
correctamente la Palabra de Mi Hijo.
Culpables porque sí permiten modas sacrílegas en la
Casa de Dios, permiten
absolutamente todas las bajezas.
Culpables porque se dicen ser Ministros de Jesús,
conocerle y amarle; y tiemblan como conejos cuando se ven
forzados a defender la Verdad. Culpables porque Jesucristo sigue
siendo el gran desconocido del
pueblo, cuando ellos dicen ser los maestros, conocedores
y depositarios de la fe. A
estos y a todos los católicos, Yo la Madre y Reina de la
Iglesia llamo en este día a dar la cara por Jesucristo, porque
hace mucho Él dio la Vida por todos.
Hijitos
queridos: así pues, ¿qué es un código?
Es una contraseña o el número que muy pocos saben.
Código es también la clave para abrir algo, algo que
está secreto, su misma palabra lo dice: “El código”.
Cristo Jesús jamás
necesitó ningún código, lo que es secreto necesita un código,
pero Mi Hijo todo lo hizo a la Luz de la Verdad, no necesita
esconder nada. Se
esconden los que tienen miedo, estos permanecen en la sombra.
Los hijos de Dios actúan en la Luz, por esto mismo aquí
nada hay secreto,
sino que la Luz de Cristo llena e inunda todo, como Ha inundado
sus corazones y los Ha hecho abrirse y creer que esto es Obra
Suya (2). Mi Hijo es
el Cristo de los Evangelios del Canon Romano.
Otros escritos, que los Santos Pastores de la Iglesia no
incluyeron guiados por el Espíritu
Santo no hablan con verdad, ni tampoco fueron escritos
por otros apóstoles. Yo misma antes de Mi Asunción al Cielo
escogí por encargo
de Mi Hijo quiénes escribiesen El Evangelio y les dije:
«Hablad sobre Él, únicamente sobre Él, no escribáis
nada o muy poco sobre Mí porque es Mi Hijo Dios
quien debe brillar.
Él luego
hablará de Mí y Me
hará conocer en el
mundo por otros medios». En
El Evangelio, de Mi Persona y participación está escrito lo
fundamental y necesario: la Encarnación del Verbo, Su
Nacimiento Glorioso, Mi intercesión por los necesitados y la
toma de la Iglesia como posesión e Hija Mía al pie de la Cruz.
Por esto Yo tengo la dulce misión de acompañar la Iglesia de
Mi Hijo -
hijos Míos-
por el legado de Cristo agonizante.
Es Mi tarea como Madre y como Reina:
protegerla, alumbrarla y esclarecer sus dudas; y como ven
sigo cumpliendo esta Misión porque Mi Hijo está Vivo.
El
hombre llevado por el odio de Satanás confabula, y en unión
unos con otros, inundados
por ese odio satánico conspiran en contra de la Iglesia de
Cristo y en contra de Su Nombre con una y otra cosa.
Con estas palabras Yo quiero hablar en contra del libro y
película llamada “El Código”; pero hay muchísimas otras
cosas que también cumplen la misma tarea.
Confabulan contra Cristo y Su Iglesia el desorden, la
falsa doctrina, tanta liberación, tantas corrientes falsas en
contra de Cristo, se levanta el aborto, la drogadicción, el
libertinaje, cantidades de pecados en la sociedad comenzando
desde el seno de la familia.
Si bien es cierto que el libro y película preocupan,
también todas estas situaciones y pecados preocupan gravemente
Mi Inmaculado Corazón, porque se trata de la destrucción de
Mis hijos, unos en contra de otros.
El hombre quiere destruir la imagen y el recuerdo de Dios
para sentirse a sí mismo dios; pero el hombre es extremadamente
limitado, él no puede crear la lluvia ni hacer germinar la
tierra. El hombre
sabe sentarse sobre un trono, dictar, pedir, mandar, gobernar y
destruir, sentirse superior; pero no puede dar la vida, sólo
puede quitarla. Feliz
el hombre cuyo Dios es El Señor.
Algunos pueden pensar: son pocos quienes aquí vienen.
(2) Yo tengo
respuesta para eso: con
once extendió Mi Hijo El Evangelio sobre todo el mundo; porque
no es la cantidad sino
la fuerza del corazón y la decisión del Espíritu llevados por
un amor a Jesucristo y Su Palabra, por una vivencia de amor al
prójimo como el Maestro enseñó, es El Espíritu Santo el Que
se encarga. Pongan
ustedes una parte de sí y verán el Actuar de un Dios
Poderoso. “ El hombre que confía en El Señor jamás
es defraudado y verá abrirse no sólo el mar sino multitudes de
perseguidores delante suyo, y pasar victorioso como hijo del Rey
si guarda las promesas del Señor”.
Lastimosamente, los encargados de anunciar estas Verdades
no creen en ellas. El
pueblo se deja manipular fácilmente, aquellos encargados de
enseñar lo bueno y lo santo, al decir: “no crean en esas
cosas” -por
ejemplo esto-
(2), confunden al
pueblo carente de enseñanza, y el pueblo se ve privado de una
gran bendición. Cuánto
bien no harían atrayéndolos
hacia Mi, cuántas
vendas de ceguedad no
quitaría Yo de sus ojos , cuántos corazones
no se convertirían.
Yo traería la paz, por
esto la responsabilidad es muy grande.
Y Yo pregunto, ¿para que se ordenan y consagran
si no creen en Jesucristo?
Y peor aún,
¿por qué no se
quedan ellos
en silencio y
permiten que el pueblo humilde y santo de Dios
se acerque con corazón abierto y dispuesto a escuchar Mi
enseñanza amorosa y puedan de esta forma convertirse?
Entonces una nueva pregunta: ¿Qué hace más daño, un
libro, una película, o la negligencia de los pastores?
Si tan solo quisieran advertir al pueblo de todas las
corrientes de perdición que vienen constantemente lanzando
contra la Santa Iglesia sus dardos llenos de veneno.
Yo puedo
advertir de todo esto, pero los pastores son culpables también
de que no se Me quiera escuchar.
Descaradamente no defienden lo que tienen que defender,
no dan la cara por lo que tienen que darla, pero sí pueden -arrogantes
y orgullosos-
venir hasta Mi Templo, donde todo se hace a la luz, donde se
vive en adoración de Jesús constantemente,
y como si fuese algo malo en su repugnante ceguedad y
soberbia, preocupados como dicen estar de un pueblo al que ellos
mismos lanzaron fuera; vienen a
entregar un papel que
no deja de ser eso, un papel; como nada es el hombre orgulloso
ante Dios[3].
Para esto sí tienen ánimo, sí tienen fuerza ,
capacidad, y lo hacen con mucho gozo, guiados por el príncipe
de la mentira y de la tiniebla,
que sólo desea destruir las obras buenas del Rey
lleno de Misericordia... pero me gustaría verlos tan
solo una vez con el
mismo ímpetu y preocupación apostólica defendiendo El Nombre
de Mi Hijo Jesucristo ante
todas estas blasfemias y herejías
que se levantan en contra de la Iglesia Sacrosanta;
mientras ellos miran la televisión o se pasean placidamente en
sus lujosos vehículos. Mi
Hijo, El Buen Pastor
caminaba en busca de Sus ovejas.
Es
verdaderamente preocupante.
¡Claro que lo es!
- En las
universidades se
acaba con la fe. Pues
bien, Costa Rica se dice Estado católico.
Si la Iglesia con fuerza, con autoridad dijese: ¡alto,
ya basta, a esta cultura de muerte que se ha apoderado de la
sociedad!, haría que la fe en Cristo Vivo y Resucitado
estuviera no sólo en el Templo,
sino en las escuelas , colegios y universidades; y
los hombres se educarían no solamente para ser máquinas de
trabajo, o hacedores de dinero sino para ser hijos e hijas
de Dios y levantar
a un país y a una sociedad decadente por la mala praxis de
gobernantes y clérigos.
-
- Yo
hago un llamado, Estoy
aquí como Madre
de Dios, como Su Embajadora, como la Madre de un Pueblo que
le preocupa. Llamo
a quien quiera escuchar, exhorto a quien quiera colaborar,
animo a quien quiera perseverar
y bendigo a los que no se dejan opacar.
La Iglesia fue fundada por un Valiente en otro
valiente, los que claudican
son cobardes como cobarde es Satanás el diablo.
Si la Iglesia en Costa Rica cree que todo está
perdido, Me compadezco de su pensar porque no lo es.
Ahora bien, Yo les Quiero recordar para qué se
ordenaron, con
qué fin lo hicieron, por Quién y para servir a Quién. Yo
les animo a retomar su Misión, a dejar tanta negligencia,
tanta soberbia que
no les permite ver más allá de su nariz.
Yo les digo: abran
sus ojos de una vez por todas, Dios no se puede
encasillar. ¿Cómo
es posible que no crean que Dios puede hacer esto y mucho más
si es el Mismo que creó cielos y tierra?
Al no creer, están dudando del Poder de Dios, al no
creer, están ofendiendo el Amor y la Misericordia de Dios
que permite esto precisamente por eso, ¡por Misericordia y
Amor! Al no
creer, están
dando evidencia de que están vacíos y no tienen amor,
porque si amaran verdaderamente sabrían que Dios por Amor
es capaz de esto y de mucho más, como por Amor fue capaz
de entregar a Su Hijo.
Si
hay un culpable, lo es todo aquel que teniendo un llamado ha
enterrado el talento y ha esperado sin hacer nada.
¡Levántense! como se levantó Mi Hijo del sepulcro.
En ningún momento pueden permitir que otros terceros
vengan a ofender El Nombre del Señor con calumnias y
mentiras, porque Mi Hijo es Dios y es siempre El Mismo.
-
- Muchos
sacerdotes no viven en castidad,
y lo que es peor, muchos tienen relaciones entre
ellos mismos. Esto
es cierto y es preocupante, pero
si se arrepienten de corazón Mi Hijo les perdona.
Yo les invito a arrepentirse.
Por no vivir en castidad, Satanás les
presenta muchas ideas, incluso haciéndoles creer que
tampoco Mi Hijo lo hacía y por esto no les importa si Jesús
es ofendido con toda clase de mentiras como las que se dicen
libro y película como esta.
Yo los llamo desde el fondo de Mi Corazón
Inmaculado. Estoy aquí por Amor y porque Me preocupan; sólo
deseo el bien de todos y
que todos los hombres lleguen al conocimiento de la Verdad.
Y la Verdad es Jesucristo Mi Hijo, que jamás necesitó
de ningún “código” o escondite, porque todo lo hizo
orgullosamente a la Luz de Dios.
-
- Es
todo .
- Les
bendigo y les animo a llevar este mensaje en contra de todo.
El Reino de los Cielos es de los valientes
que han sabido tomar la Cruz y caminar tras los pasos
de Su Maestro.
- Gracias
por su respuesta a Mi llamado .
-
La paz de Mi Hijo los guarde .
- Alabado
sea Jesucristo .
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