Lienzo con el Rostro Ensangrentado de Nuestro Señor

 

 

Como regalo al vidente en uno de sus cumpleaños, Nuestro Señor Jesucristo solicitó que le mandaran a hacer este lienzo. El vidente se lo entregó y Nuestro Señor dejó plasmada con sangre la imagen de Su Rostro.
El lienzo tiene varios años de estar en el lugar y todavía huele a nardo, del cual quedó impregnado desde que el vidente lo recibió de Nuestro Señor.